"Quisiera andar así toda la vida", decía mi padre cuando los domingos o en días de cumpleaños nos llevaba de la mano desde nuestro restaurante favorito hasta la librería de tradición.
No recuerdo las palabras de despedida, pero si su sonrisa y su mano, cuando, desde el auto en el que era trasladado al hospital en donde días después murió, decía adiós.
Como extraño a mi padre, como extraño ser niña, como extraño esos días.
Aun así y pese al recuerdo que hoy me entristece, se que cuando yo muera estaremos juntos y recorreremos esos caminos, de la mano, juntos, felices.
sábado, 5 de mayo de 2012
sábado, 26 de noviembre de 2011
TENGO FRÍO

- "Tengo frío hermana...
Así ya no tendrás más, ven..."
Con un abrazo y toda la ternura que la caracteriza, una vez más mi hermana menor me dio cátedra de sobrevivencia, ejemplo de fortaleza y toda su protección.
Dormí como nunca en los brazos de mi hermana, los papeles se invirtieron, ahora ella me cuida a mí y me abraza por las noches, antes hace años, era yo quien entre mis brazos la arrullaba.
Me sentí niña, me sentí cuidada, me sentí frágil pero sobre todo, me sentí apoyada.
El profundo amor que tengo a mis hermanos en ocasiones me asusta, porque entre más los amo, más los necesito, ¿será malo eso?
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